Alfonso Bosco
Biografía
Alfonso Bosco (Turín, Italia, 1858 – Buenos Aires, 1921) fue un grabador, ilustrador y pintor ítalo-argentino considerado una de las figuras pioneras del aguafuerte en Argentina y un referente en el desarrollo del grabado artístico en el país.
Se formó artísticamente en Turín, donde adquirió un profundo conocimiento de las técnicas del grabado. En 1882 emigró a Argentina y se instaló en Buenos Aires, en un momento clave para el nacimiento del grabado moderno en el país, junto a artistas como Eduardo Sívori y Emilio Agrelo.
Tras un breve regreso a Italia, se estableció definitivamente en Buenos Aires. Allí fue Director Artístico de la Compañía Sudamericana de Billetes de Banco, empresa responsable de la impresión de valores fiscales y papel moneda, para la cual diseñó diversos billetes que circularon durante años. También ejerció como director técnico del periódico ilustrado Sud Americano hacia 1890.
Bosco desarrolló una intensa actividad como ilustrador de libros y revistas, y destacó especialmente en el ámbito del ex libris, donde realizó numerosas estampas destinadas a identificar la propiedad de los libros. Su dominio técnico del grabado lo llevó a crear obras al aguafuerte de gran calidad, entre ellas Tormenta en San Martín, el Retrato de Bartolomé Mitre o la Alegoría de la muerte de Eduardo Sívori.
A él se le atribuye también el primer aguafuerte en colores realizado en Argentina, titulado Cochero dormido en el pescante. Aunque trabajó igualmente en óleo y pastel, fue el grabado la disciplina en la que alcanzó mayor reconocimiento.
Su obra fue conocida en Europa y mencionada por el conde Ratti Oppizzoni en una publicación sobre grabadores italianos editada en Turín en 1913. Asimismo, su colección de ex libris fue presentada en Viena. Como maestro, formó a artistas destacados del arte argentino, entre ellos Martín Malharro, Mario Canale y Juan Hohmann.
Alfonso Bosco y el exlibris
Además de su producción como grabador e ilustrador, Bosco destacó en la creación de ex libris, pequeñas estampas destinadas a identificar la propiedad de los libros. En este campo demostró su dominio del aguafuerte y una especial sensibilidad para la composición gráfica en pequeño formato.
Su trabajo contribuyó a introducir en Argentina una tradición gráfica vinculada al arte del libro y al coleccionismo, consolidando el exlibris como una manifestación artística dentro del grabado. La precisión técnica y la elegancia de sus diseños sitúan su obra entre las primeras y más significativas manifestaciones del exlibrismo en el ámbito argentino.


